La educación financiera empieza en casa.
Todavía son muchos los que creen que hablar de educación financiera es involucrarse en un mundo técnico y complejo. Por el contrario, la educación financiera nos permite desarrollar habilidades útiles en el día a día: presupuestar los gastos de la casa, identificar la tarjeta de crédito más barata, proteger nuestro patrimonio con un seguro, tener un fondo de ahorro para enfrentar imprevistos, preparar el retiro.


